Blog editorial san Felipe

Enseñanza de la doctrina cristiana para niños

doctrina cristiana para niños

PRÓLOGO DE ENRIQUE SANTAYANA LOZANO

1. Enseñanza de la doctrina cristiana para niños.

Este trabajo «Doctrina cristiana: enseñanza de la doctrina cristiana para niños» se fundamenta en la certeza de que existe una fe verdadera, de contornos definidos, y un camino religioso también verdadero, preciso, que alcanza su meta.

A su vez, dicha certeza nace de la pretensión de Cristo: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 14,6), «Yo soy el camino y la verdad y la vida» (Jn 14,6). Del acontecimiento pascual, que ha tenido su consecuencia y prolongación en la predicación apostólica: «En ningún otro está la salvación; pues bajo el cielo no se nos ha dado a los hombres ningún otro nombre por el que seamos salvados» (Hch 4,12), y en la enseñanza de la Iglesia universal desde la antigüedad:

«En realidad, para aquellos que ven no hay más que un camino ascendente, iluminado por la luz celeste; pero para aquellos que no ven, los caminos son muchos, sin iluminación y descendentes. El primero conduce al Reino de los cielos y une al hombre con Dios; los otros llevan a la muerte y alejan de Dios»1.

Por provocativas y extrañas que resulten para el escepticismo dominante, siguen siendo certeras estas palabras de san Ireneo.

Una fe verdadera.

La fe verdadera nos habla de lo que Dios ha hecho por nosotros y lo que en esta acción creadora y redentora nos ha revelado de sí mismo y de nosotros: quién es él y quién es el hombre al que él ha creado y salvado. Nos habla de la relación en la que Dios nos estableció al crearnos y de la nueva relación filial que introdujo en la historia humana al implantar en su Hijo la comunión de Dios y el hombre y dar inicio a su Iglesia. Nos habla de cómo por medio de esa comunión de la Iglesia llega a nosotros la vida nueva en los sacramentos.

Un camino religioso preciso.

El camino religioso preciso y que alcanza su meta es aquel en el que nuestra libertad responde positivamente al don previo y libérrimo de Dios. Está hecho de oración y de vida moral. Oración que es participación del diálogo entre el Padre y el Hijo hecho hombre; oración que abraza toda verdadera tendencia humana que busca a Dios, pero que en la comunión con Cristo se convierte en relación filial, que el Espíritu Santo alienta y desarrolla en una comunión cada vez más profunda con el Hijo único. Está hecho de vida moral que también es participación del camino vital y humano del Jesucristo: seguimiento de Cristo, participación de los misterios de su vida.

Conocimiento cierto de Dios y del hombre ante él, conocimiento de la obra de Dios por nosotros y de los cauces de la gracia, conocimiento del camino humano que nos conduce a la unión con Dios. Conocimiento que es luz para el camino de la vida, que trae libertad y paz al corazón. Estos son los beneficios de la doctrina cristiana y lo que este trabajo quiere ofrecer.

2. CREDO, SACRAMENTOS, MANDAMIENTOS Y PADRENUESTRO

El Credo, los Sacramentos, los Mandamientos y el Padrenuestro condensan el contenido de la fe, muestran cuáles son los canales de la gracia de Dios, nos adentran en la relación filial y nos descubren el camino de la vida en Cristo, de su seguimiento. No es ningún descubrimiento.

Tampoco es original exponer estas piezas fundamentales de la catequesis en forma de preguntas y respuestas. Muchas veces antes se ha usado esta metodología en textos «de autor» o en textos oficiales de la Iglesia, en textos dirigidos al conjunto de la Iglesia universal o en textos dirigidos a un ámbito más concreto, acotado por la edad, por la geografía o por diversas circunstancias sociales, educativas, etc. No hago nada que no se haya hecho antes muchas veces.

Lo que otros hicieron para su época es lo que he intentado hacer para la mía. La luz de la doctrina cristiana no depende desde luego de este volumen; ella brilla en la historia humana iluminando el camino de los hombres desde hace más de veinte siglos y lo seguirá haciendo. Solo pretendo hacer lo que está a mi alcance para servir a la fe de los hijos de Dios, sean muchos o pocos.

Como puede comprenderse, este no es un texto oficial de la Iglesia, sino solo el intento personal de servir a la vida cristiana. Y está dirigido a la educación de la fe de los niños y jóvenes entre los 9 y los 16 o 18 años.

3. AL SERVICIO DE LA FE, PERO NO UN MÉTODO DE CATEQUESIS

Ya que el libro quiere servir a la transmisión y a la educación de la fe, tiene un carácter educativo y catequético, pero no es propiamente un método o un itinerario de catequesis. Puede ayudar a iluminar los contenidos esenciales de la fe que se transmiten en el ámbito de la vida familiar o de las comunidades cristianas, bien en la catequesis propiamente dicha o fuera de ella, bien en la catequesis de iniciación cristiana o en la formación permanente. Es una exposición completa de la fe, espero que útil, para iluminar la voluntad, el afecto y la libertad de los niños y los jóvenes.

4. UN SOLO VOLUMEN DE ENSEÑANZA DE LA DOCTRINA EN TRES NIVELES PROGRESIVOS

Con el fin de expresar la unidad de la fe he querido mantener todo el texto en un solo volumen. Pero internamente ofrece tres niveles progresivos y acumulativos en la exposición.

Estos tres niveles no tienen por qué responder a tres años o a tres cursos. Eso dependerá mucho de la edad con la que se trabaja y del tiempo que se le dedique. Las preguntas y respuestas en color negro corresponden al primer nivel; las que van en color azul corresponden a un segundo nivel y las que van en un color rojizo a un tercer nivel.

El arco de edad al que se dirige —de los 9 a los 16 o 18 años— es tan amplio porque pretende ser una exposición completa de la doctrina cristiana, con cierto desarrollo y profundidad. De esta forma aparecen desde los elementos más sencillos, asequibles para los más pequeños, hasta algunos elementos más complejos, que requieren cierta madurez humana e intelectual. He preferido mantener juntos todos ellos para ofrecer una exposición completa de la doctrina cristiana.

5.- MOTIVACIÓN DEL AUTOR PARA ESCRIBIR DOCTRINA CRISTIANA: ENSEÑANZA DE LA DOCTRINA CRISTIANA PARA NIÑOS.

Nunca me hubiera atrevido a tanto, si a lo largo de los años no hubiese sido requerido por muchos para este trabajo, si los que tienen algún tipo de autoridad sobre mí no me hubiesen reclamado este servicio.


1 IRENEO DE LION, Demostración de la predicación apostólica (Fuentes Patrísticas 2. Ciudad Nueva, Madrid 1992) 52.

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